En ese momento, reinforcé mi creencia de que hay que cantarle a los cuatro vientos qué está detrás de las tecnologías que usamos, en ese caso, de información y comunicación, porque entender como las cosas funcionan nos hace apropriarnos de ellas. Fue muy ilusionante ver a los participantes – la mayor parte adultos mayores, con poca o ninguna familiaridad con computadoras – perdiendo sus miedos y lanzándose a la aventura de explorar, aprender.
En ese momento, encontré a algunos materiales que me parecieron muy útiles y didácticos como apoyo para ese recorrido. Uno de ellos era un libro con licencia abierta, disponibilizado en linea traducido a decenas de idiomas, llamado “Ciencia de la Computación Desenchufada“. Digo “era” porque hoy, casi 10 años después, recuperando la misma búsqueda en línea, descubrí que lo que empezó como un libro ahora es toda “una colección de material didáctico gratuito que enseña informática a través de interesantes juegos y puzles con la ayuda de cartas, cuerdas, lápices de colores y mucha actividad física”. Hoy en día con el apoyo de grandes coorporaciones y de la University of Canterbury (New Zeland, la segunda más vieja universidad del mundo, dicen), y un sitio web bien bonito.
La idea básica del proyecto es enseñar principios de computación – cómo funcionan números binarios, algoritmos y compresión de datos, sistemas operativos, como los softwares “conversan” con el hardware… – SIN utilizar computadoras. Es un material pensado originalmente para niños, pero es útil para cualquier persona que no esté familiarizada con el área y quiera entender como se dá esa “magia” que hace con que las computadoras hagan cosas para nosotros. (¡No es magia!)
El material está disponible de forma gratuita y se comparte con una licencia Creative Commons BY-NC-SA (o sea, exige que se reconozca la autoría (By), se comparta libremente pero apenas para usos No Comerciales (NC), y que el material en dónde sea reproducido sea compartido bajo esas mismas condiciones (SA, “Share Alike”).
Hay versiones en inglés, español, portugués, ruso, y varias otras lenguas. Acá el listado completo de las traducciones y aquí la versión en español de la nueva página del proyecto, con más actividades, además del libro.
Un cumplimento y un agradecimiento a los autores, Tim Bell, Ian H. Witten y Mike Fellows, y a la comunidad internacional que trató de traducirlo voluntariamente para todas esas lenguas.
Así qué, ¡a usarlo! 😀

