¿Cuánto miedo heredamos, y aún cargamos, de nuestros pasados coloniales?
Fue el criollo caboverdiano -¡vía Cesaria y Mayra Andrade!- que despertó primero mi interés por lenguas, por así decirlo, poco hegemónicas, aunque esa será otra historia. Luego de una pequeña inmersión por otros creoles, es decir, por esas lenguas que surgen de mezclas de diferentes idiomas, como en Cabo Verde, empezaron a surgir en mis playlists (sí, actualmente mi primer fuente de acercamiento a otro idioma) sugerencias de canciones en idiomas africanos. ¡Ni cómo no ceder a ese asedio algorítmico! ¡Sí que saben cómo atraparnos!
Entre las rolas guardadas, desde hace un rato ya tocaba esa rolita muy agradable y muy misteriosa. Una lengua que yo no identificaba… Una mosca detrás de la oreja. Busqué al artista, Blick Bassy, de Camerún. Pero la letra no estaba disponible. Y de Camerún -¡oh, ironía!- yo lo que sí, sabía, era que hablaban francés… Ahí lo dejé, me olvidé de eso. La disfruté por muchos días, su melodía ligera, serena, tarareando muchos ños, ñas, ñis que, para una brasileña, suenan a ternura.
Hoy por fin busqué la letra, y descubrí que “Woñi” está cantada en basaa (o mbene), una lengua bantú hablada en Camerún con alrededor de 230 000 hablantes. Y si no lo sabías, eso es bastante, o por lo menos, suficiente: según las métricas de The Endangered Languages Project, un proyecto destinado a la preservación y documentación de lenguas de todo el mundo, un idioma con más de 100 mil hablantes puede ser considerado “a salvo” de la extinción. Actualmente, más de 3.000 idiomas están en peligro de extinción (casi la mitad de los que existen catalogados), y más de 500 están en peligro crítico.
Pero bueno, jalemos un poco el hilo de la digresión, porque el basaa no está en peligro. Es una lengua tonal, como el mandarín o el zapoteco, es decir, un idioma en el cual también el tono influye en el significado de las palabras. Así que será difícil aprender a cantar esa, pero resulta que alguna buena alma subió a internet, junto con la letra original en basaa (o bassa, o mbene), su traducción al francés. Y resulta que la rolita tan tierna, que me alegraba las tardes, se llama “Miedo”…
La traduje del francés:
Miedo
de Blick Bassy, 2019
Mi comunidad ha crecido con miedo
Mi pueblo duerme con miedo
Mi abuelo creció con miedo
Mi comunidad creció con miedoNo conocemos nuestra historia
Ni siquiera la aprendemos
Mi comunidad murió de miedo
Los niños murieron de miedoNuestra gente está borracha
Beben y beben
Nuestra gente está borracha
Borrachos de alcoholNuestra gente creció con miedo
La esperanza es pisoteada como nueces de palma
Incluso mi corazón está desgarrado por este miedo
Pero Nyobé murió por nosotros sin miedoHermano, escucha al país
Mira cómo se está muriendo
Pero Moumié murió por nosotros sin miedo
Pero estamos encerrados en el miedoNuestra gente está borracha
Beben sin parar
Nuestra gente está borracha
Borracho de alcoholNuestro pueblo se muere
Borracho de miedo
Nuestro país se muere
Beber sin parar
Una sorpresa triste, pero a la vez, una ventana a la historia de Camerun, tan desconocida por nosotros, del otro lado del Atlántico. Y no que yo lo supiera, pero ahora ya lo sé: Ruben Um Nyobé y Félix-Roland Moumié, citados en la música, fueron dos dirigentes cameruneses anticolonialistas asesinados por el Estado Francés. En 1958, dos años antes de la independencia de Camerún, Nyobè, líder de la Unión Popular de Camerún, cayó bajo las balas del ejército francés. La represión contra el movimiento independentista había durado quince años y había causado miles de muertos. Moumié, su sucesor, fue envenenado por un agente del servicio secreto francés en Ginebra, en 1960, 11 meses después que el país hubiera declarado la independencia. “Murieron por nosotros sin miedo”.

Ya Blick Bassy (en foto reproducida de su perfil de Twitter) sigue vivo, y además de guapo, es un genio de la música camerunesa. Nacido en Yaundé, la capital, en 1974, escribe sus canciones en su lengua materna. Ya sabes, el basaa. Y aunque no lo conocieras, como yo, ya es bastante famoso, vendiendo canciones para lanzamientos del Iphone y ganando premios mundiales de música. El álbum 1958, dedicado a Ruben Um Nyobéen y el cuál sale la canción Woñi, le rendió el Grand Prix Musique du monde de la Société des auteurs, compositeurs et éditeurs de musique en 2019.
Fue presentado como un manifiesto que pretendía “arrojar luz sobre este periodo de la historia y rendir homenaje a aquellos guerreros de la independencia camerunesa.” Después del lanzamiento de 1958, Bassy fue invitado por Macron para co-dirigir la la Comisión de la Memoria de Camerún, encargada de trabajar sobre la actuación de Francia en Camerún durante la colonización y tras la independencia del país.
Pero, tras 64 años de su independencia, en Camerún el pueblo sigue durmiendo con miedo. Dice Bassy sobre la rola:
“Me gustaría hablar del sentimiento de miedo que prevaleció y aún prevalece en torno a nuestra historia colonial, que contribuyó al desarrollo de los clichés tribales y que, hoy en día, altera nuestro país. También es debido a ese miedo que nadie se atreve a levantarse para manifestarse o luchar por nuestra libertad. Mi familia creció con miedo. Hombres, mujeres y niños viven con miedo, y para existir, esta hermosa comunidad se emborracha de alcohol, de miedo, desarraigada, bajo la mirada atónita de los antepasados.”
El clip enseña una joven que, en medio a sus quehaceres cotidianos y a la gente que festeja y se emborracha, busca saber más sobre el pasado del país. El recorte de periódico que sostiene la abuela (2’16”) enseña a Nyobè…